Gustavo Wojciechowski, MACA (Montevideo, 1956). Diseñador gráfico, artista plástico, escritor, editor y docente. En 1975 estudia dibujo y pintura en Artes Aplicadas (UTU), con Raúl Cattelani y Jonio Montiel. Desde 1978 trabaja como diseñador gráfico e ilustrador. Su producción es basta y va desde la poesía escrita y visual, al CD multimedia. Como editor fue co-fundador e integrante de la editorial Ediciones de UNO y trabajó como asesor literario de las editoriales YOEA y Aymara. En el 2004 funda su propio sello editorial: YAUGURÚ. Ha editado numeroso libros de poesía, gráfica y narrativa. Como ilustrador trabaja para el suplemento Cultural de el diario El País y en ilustración infantil. Ha realizado varias exposiciones individuales y colectivas como artista plástico y como diseñador gráfico, ilustrador y poeta visual. Desde 1996 es docente de Diseño Gráfico en la Universidad ORT del Uruguay; en el 1998 es nombrado catedrático; y en el 2001 obtiene el Premio a la Excelencia Docente el Certificado en Docencia Universitaria. En el 2004 incursiona en el CD multimedia: O (cabalga la madrugada por el lomo del sueño) junto a Fernando Goicoechea y en 2005 edita el CD: & junto al trío integrado por Fernando Goicoechea, Nicolás Mora y Gustavo Etchenique. Su libro Tipografía, poemas&polacos fue seleccionado por el Type Director Club de New York, obteniendo el Certificate of Typographic. Obtuvo además los premios por diseño de catálogos (Selección Aica) y libros (Mérito Gráfico) y el Premio Morosoli como diseñador gráfico, otorgado por la Fundación Lolita Rubial.
Entrevista en línea.
En referencia a tu experiencia como diseñador:
¿Cómo ves el panorama del diseño gráfico nacional en la actualidad?
/ Es un medio pequeño, relativamente pobre y sin muchas posibilidades de crecimiento, al menos en algunas áreas, por ejemplo el diseño de afiches o carteles. De todas maneras hay varios colegas que están trabajando muy bien, y el estudiantado no tiene mayor dificultad para integrarse al mercado.
Sería muy importante solidificar una ADG potente.
Por ejemplo me llama la atención que se sigan sucediendo concursos de DG, en los cuales no figura ningún diseñador entre los jurados, lo cual es totalmente inconcebible. Arquitectos, publicistas, críticos de arte, decoradores y hasta ministros son jurados de algo para lo cual no tienen ni formación, ni conocimiento específico.
¿Cuáles son los requisitos mínimos que debería cumplir un buen diseñador?
/ Diseñar bien, simplemente. De acuerdo a cada área (diseño de persuasión, diseño de identidad, diseño de información) habrá requisitos mínimos, e incluso pueden variar de acuerdo a cada pieza, a cada necesidad comunicacional.
En tu experiencia como creador, ¿qué priorizas al momento de diseñar una tipografía?
/ Una tipografía generalmente nace o debería nacer de una necesidad concreta, para resolver un problema comunicacional, a veces vinculado al diseño de identidad, otras para una pieza editorial, etc..
¿Puedes contarnos sobre el proceso creativo de la tipografía Yaugurú?
En el caso de Yaugurú se trata de una tipografía experimental sin mucha utilidad concreta, es decir no sirva para mucho, concretamente. La premisa que me había planteado era hacer una tipografía sin utilizar diagonales lo cual implica algunso problemas. En su momento Jorge Batlle había plateado la venta del oro del Uruguay, la privatización de las empresas estatales… o sae era un país en venta, entonces propuse esta tipografía que es una especie de código de barras.
En referencia a tu experiencia como editor:
¿Qué puedes contarnos sobre tu experiencia en Ediciones de UNO, y sobre tu propia editorial: Yaguarú?
/ El sello editorial YAUGURÚ surge en el 2004 como respuesta a la necesidad de atender la creación desde un lugar no estandarizado ni homogéneo. Cada obra, más allá de estilos y géneros es única, por tanto el proceso de edición debe tomar en cuenta esa especialidad.
La materialidad de la edición pretende hablar precisamente de esos aspectos diferenciales. Generalmente las colecciones son armadas con criterios de uniformidad, todos son iguales. Sin embargo en la literatura, y en el arte en general, lo que importa son las diferencias.
Lo diferente, lo que sale de lo común es lo que nos entusiasma.
No somos indiferentes a lo diferente.
La poesía en todos sus géneros.
La edición en todos sus formatos.
De alguna manera se plantea una continuidad conceptual con lo que fuera el colectivo de trabajo Ediciones de UNO (1982-93), sello editorial que contó con más de 100 títulos fundamentalmente de poesía, aunque también de narrativa, teatro, historietas y ensayo. Su sistema de suscriptores llegó a contar con 600 socios-suscriptores. También se destacó su actividad de recitales y performances en teatros, locales sindicales, peñas estudiantes, cooperativas de vivienda, etc., e intercambio con otras disciplinas artísticas.
Conmemorando su quinto aniversario, el sello editorial YAUGURÚ crea su propio sistema de suscriptores, mediante el cual cada socio-suscriptor con el pago de una mínima cuota mensual recibe en su casa una publicación –preferentemente libros, aunque también CDs, colección de afiches, etc.–. Al cumplirse el primer año EL CLÚ DE YAUGURÚ cuenta con aproximadamente 100 socios-suscriptores.
El sello lleva editados más de 50 títulos.
En referencia a tu experiencia como poeta visual:
¿Poesía visual refiere a expresar aquello que no se puede decir con palabras?
/ Podría decirse que sí… En realidad pasa –o por lo menos me pasa a mí– que lo que me interesa es cuando las cosas no son del todo solo esa cosa. Cuando los límetes se vuelven difusos. La poesía en mi caso generalmente me interesa cuando es además otra cosa, una dicción, un espectáculo, una imagen.
Digo esto en tanto creador, no como editor o simple lector.
¿Existe un área de la poesía visual en Uruguay?
/ Hay un hilito finito que vincula a ciertos poetas que trabajaron en esa difusa área llamada poesía visual. Son muy pocos: Acuña de Figueroa, Alfredo Mario Ferreiro, Amanda Berenguer, Ernesto Cristiani, Clemente Padín y alguno más. Generalmente hablamos de textos o libros puntuales, momentos dentro de la obra de un poeta (salvo el caso de Cristiani, cuya obra el libro-poema “Estructuras” está enteramente dentro de dicha área).
Finalmente, en varias entrevistas afirmas que no te identificas como “artista”, sin embargo revisando tu curriculm se observa que tu obra es muy basta y personal: pasa por el diseño, la ilustración, la poesía, la poesía visual, el cd multimedia, etc. ¿Podés explicarnos por qué no te definirías como artista?
/ Yo discuto un poco el concepto contemporáneo del arte, y digamos el que surge a partir de la Revolución Industrial, cuando se separa de alguna manera el artista que realiza su obra por motivaciones meramente personales, del diseñador que trabaja a partir de un encargo concreto. Creándose una especie de (en)ajena/acción. Llevado al extremo uno se preguntaría ¿a quién le puede importar la obra que sólo intenta auto-expresar al artista?
















