Por Marianella Morena
Si uno piensa en Montevideo, en el Río de la Plata del siglo XIX, cuesta pensar en mujeres con voz propia.
Si uno imagina un país que emerge, una ciudad sitiada por el horror y la muerte, cuesta ver una mujer en un paisaje de sangre, cuesta imaginarse una mujer que desafíe lo establecido, elevándose por encima de la guerra, los prejuicios y el poder masculino como único referente válido.
Ella es TRINIDAD GUEVARA, actriz que se rebeló sin miedo frente a los paradigmas sociales, culturales, familiares y escénicos de la época. Supo hacer frente a la falsa moral enquistada y solamente se dejó guiar por su intuición avanzada que la convierte en una líder de la escena, de las tablas en ambas márgenes del Plata. Por ser revolucionaria nunca dejó de ser femenina y madre, imponiendo frente al machismo imperante un nuevo lenguaje erótico dentro y fuera del teatro.
Era conocida por su larga lista de amantes, padres indistintos de sus siete hijos, entre los que se encuentra Oribe, progenitor de su primera hija.
La Historia se escribe desde los hechos, pero también la pluma es fiel reflejo de los que deciden sobre como se hacen las cosas. La Historia también, en otro tiempo, se encarga, de rescatar a los valientes y olvidados, a las mujeres extremas que enfrentaron todo para ser auténticas.
Ariel Mastandrea nos presenta un trabajo de minuciosa investigación sobre ella.
Tan potente como fluido, uno se entrega rápidamente a la lectura, porque el material es rico, sorprendente e insólito para la época.
Y nos deja alegría y el orgullo que nuestra tierra también engendra valentías múltiples.
Índice
El dolor de ser diferente (prólogo por Marianella Morena )
Trinidad Ladrón de Guevara (parte 1)
Trinidad Ladrón de Guevara (parte 2)
Trinidad Ladrón de Guevara (parte 3)
















